miércoles, 22 de noviembre de 2017
Día de la música y Cecilia su Santa Protectora
A fines del siglo segundo después de Cristo, cuando la religión católica aún no era aceptada en el Imperio Romano, una joven devota llamada Cecilia fue obligada por sus padres a casarse con otro joven de la misma sociedad patricia: Valeriano. Al poco tiempo, luego de ser respectivamente instruido y bautizado por el Papa Urbano, el flamante esposo adoptó la religión de su mujer.
Una vez converso, junto a su hermano Tiburcio, se encomendaron a la labor prohibida de sepultar cadáveres cristianos. El hecho trajo consecuencias: los hermanos fueron arrestados y obligados a enunciar que solo adoraban a Júpiter. Esto nunca sucedió, y ante la negativa fueron torturados y condenados a muerte.
Luego le llegó el turno a Cecilia: fue arrestada y obligada a renunciar a la religión de Cristo. Sin embargo, al declarar que prefería la muerte antes que renegar de la verdadera fe, la joven fue trasladada hasta a un horno caliente para que la sofocación y los gases terminaran de ablandarla.
Pero esto tampoco sucedió. A pesar del martirio, Cecilia cantó alabanzas a Dios y fue condenada a muerte. El 22 de noviembre del año 230, el alcalde romano Almaquio ordenó que le cortaran la cabeza. Y así fue.
Pero los tiempos cambiaron. Como es sabido, la religión católica comenzó a ser tolerada tras el Edicto de Milán, firmado por Constantino I el Grande en 313, y luego declarado culto oficial en el 380, por pedido de Teodosio I y a través del Edicto de Tesalónica.
Finalmente, en 1594, el Papa Gregorio XIII nombró a Cecilia como patrona de todos los músicos y los homenajes no tardaron en aparecer. Desde entonces, y de distintas maneras, todos los 22 de noviembre se celebra el día de la música.
El Salvador, segundo país de Latinoamérica con menos acceso a Internet
Un informe de la Cepal indica que el país fue de los que más subió su tasa de crecimiento en acceso a esta herramienta en los últimos cinco años.
Más hogares salvadoreños tienen, hoy, más acceso a Internet que hace cinco años, según un estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
El informe denominado “Estado de la banda ancha en América Latina y el Caribe 2016”, indica que en 2010 menos del 10 % de los hogares salvadoreños tenían acceso a esta herramienta tecnológica. Pero en 2015 ese número está a punto de llegar al 20 %, sobre todo con el acceso de teléfonos móviles.
Su tasa de crecimiento, que se estima alrededor del 10 %, ha sido una de las más altas junto con la Nicaragua y Guatemala, que también han crecido en los últimos años, según las estadísticas de la institución.
Sin embargo, El Salvador todavía es el segundo país de Latinoamérica con menos acceso a Internet, solo después de Nicaragua.
En Centroamérica Costa Rica se encuentra entre los tres países cercanos a tener un 60 % de los hogares conectados a Internet.
De hecho, la Cepal destaca que el crecimiento en el acceso a Internet en este país aumentó la igualdad.
Costa Rica es el país que ha mostrado mayor avance: su coeficiente de Gini pasó de 0.5 a 0.2 entre 2010 y 2014.
Pero aún así, persiste la inequidad, pues la penetración del internet en las zonas rurales ha sido muy baja en comparación con otras áreas geográficas.
En general la Cepal señala que en el último quinquenio el avance del Internet se aceleró en América Latina y el Caribe: 55 % de sus habitantes usaron la red en 2015, 20 puntos porcentuales más que en 2010.
La penetración de las conexiones en banda ancha también creció fuertemente, particularmente en la modalidad móvil, la que pasó de 7 % a 58 % de la población.
Aún no es equitativo
Según explicó Ossman Aroche, gerente de ventas de D-Link en Guatemala, El Salvador y Nicaragua, el desarrollo de las tecnologías de la información y las telecomunicaciones (TIC) permitió impulsar una nueva economía digital basada en el desarrollo del conocimiento que impacta de manera positiva a grandes segmentos de la economía como las pequeñas y medianas empresas (Pymes), los servicios financieros y el servicio al cliente, entre otras ventajas.
Pero pese a estos avances, la Cepal señala que quedan pendientes problemas relacionados con la calidad y equidad en el acceso a Internet.
En términos de calidad del servicio, por ejemplo, ningún país de la región tiene al menos 5 % de sus conexiones con velocidades mayores de 15 Mbps mientras que, en los países avanzados, el porcentaje de conexiones de esta velocidad es cercano al 50 %.
Asimismo, persisten las diferencias en el acceso entre las zonas rurales y urbanas que hay que ir reduciendo.
sansalvador.com

